
El ciclo se abrirá con la exposición de María León (del 13 de marzo al 19 de abril), continuará con la propuesta de Ruth Morán (del 24 de abril al 7 de junio) y concluirá con el proyecto de Raquel Lara (del 23 de octubre al 6 de diciembre)
El Museo de Bellas Artes de Don Benito presenta su Primer Ciclo de Exposiciones Comisariadas, resultado de la convocatoria pública desarrollada entre mayo y septiembre de 2025. Este nuevo formato busca impulsar la visibilidad de artistas visuales extremeños o residentes en la región, a través de tres muestras individuales temporales dirigidas por Ana Rincón, comisaria del museo.
El ciclo se abrirá con la exposición de María León (del 13 de marzo al 19 de abril), continuará con la propuesta de Ruth Morán (del 24 de abril al 7 de junio) y concluirá con el proyecto de Raquel Lara (del 23 de octubre al 6 de diciembre). La programación pone el acento en las trayectorias de artistas extremeñas en activo, afincadas en ciudades como Berlín, Sevilla y Salamanca, desde donde desarrollan su práctica en diálogo con el contexto artístico nacional e internacional.
Ana Rincón destaca que el propósito de este ciclo es ofrecer un programa complementario a la programación habitual del museo, incorporando nuevos enfoques expositivos que pongan en valor los intercambios artísticos de los creadores extremeños más allá del ámbito regional. Asimismo, señala que “la calidad de los proyectos presentados a la convocatoria ha sido excepcional, con más de treinta propuestas recibidas, lo que anima a seguir impulsando este tipo de iniciativas”.
La artista emeritense María León (Mérida, 1984), residente en Berlín desde 2010, inaugurará el ciclo con Dedos que tocan su propia yema, una exposición que explora la materialidad de los afectos. La propuesta se enmarca en su investigación más reciente, centrada en la relación con los objetos desde una perspectiva concreta, corporal y relacional.
En primavera se presentará Negro Piel, el trabajo monográfico de Ruth Morán (Badajoz, 1976), actualmente residente en Sevilla. Su obra, de carácter marcadamente abstracto, se distingue por la combinación de diversas técnicas que dan lugar a composiciones densas y geométricas, en permanente diálogo con el espacio expositivo y con una búsqueda constante de orden, ritmo y equilibrio.
El ciclo culminará en octubre con Manual de permisos, de Raquel Lara (Luxemburgo, 1986), también emeritense y residente en Salamanca. Su proyecto reflexiona sobre gestos de resistencia y vínculos afectivos a través de lenguajes y tecnologías del pasado reciente, proponiendo una arqueología viva del presente, donde dibujar, escribir y conservar se conciben como actos conscientes que trascienden la mera producción material.
Con esta convocatoria pública, el museo reafirma su compromiso con el arte contemporáneo extremeño, continuando la línea de trabajo desarrollada en años anteriores con artistas como Virginia Rivas, Emilio Gañán, Juan Carlos Lázaro o Diego Morcillo, cuyas obras forman parte de su colección actual.


Sé el primero en comentar